Mediación

PRECIOS

Pre-mediación
(Admisión y trámite)
60€
  • IVA no incl.
Sesión de mediación
(90 mín)
100€
  • IVA no incl.

OTROS PRECIOS

Sesión informativa
0€
  • Bonificado (valorado en 100€)
Expedición de documentos
0€
  • Cuantía inferior a 80.000€

Preguntas MÁS frecuentes

¿Qué es la mediación?

La mediación es un instrumento para resolver conflictos entre dos o más partes que quieren evitarse los costes y demoras de un proceso judicial, cuyo objetivo principal es llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes, que se comprometen a darle cumplimiento.

Es ante todo un procedimiento no obligatorio, es decir, VOLUNTARIO. Ello significa que, aun cuando las partes hayan convenido en someter una controversia a la mediación, no están obligadas a continuar el procedimiento de mediación después de la primera reunión. En este sentido, las partes controlan siempre la mediación. La continuación del procedimiento depende de que éstas sigan aceptándolo.

De su carácter como voluntario deriva la premisa de que no se puede imponer una decisión a las partes. Para poder llegar a una solución, las partes deben aceptarla voluntariamente.

¿Cuánto cuesta la mediación?

La mediación es más económica que un proceso judicial. El coste habitual de cada sesión suelen ser 100€ (+IVA), y lo más habitual es tener al menos tres o cuatro sesiones antes de llegar a un acuerdo.

Si tenemos en cuenta que la media de coste de un proceso judicial puede rondar alrededor de los 1.200 euros en costes propios (abogado y procurador), y que el coste medio de una mediación (entre 3 y 4 sesiones) es de 300 a 400 euros (+IVA), vemos que este mecanismo es muchísimo más barato si somos capaces de comprometernos a bajar la escala de conflicto.

¿Quién es el mediador?

El mediador es un especialista neutral que sirve de moderador y ayuda a las partes a resolver sus diferencias. En el caso de nuestro despacho, contamos con una mediadora experta en las áreas de Derecho Civil, Mercantil y Familiar, con una especialidad en Mediación en Accidentes de tráfico.

La abogada Paula Costa se encarga de todos los procesos de mediación y se encuentra debidamente inscrita en el Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia.

¿En qué se diferencia la mediación del arbitraje?

Las diferencias entre la mediación y el arbitraje surgen del hecho de que, en una mediación, las partes conservan la responsabilidad y el control respecto de la controversia y no transfieren el poder de toma de decisiones al mediador.

¿Qué beneficios tiene acudir a mediación?

La mediación, generalmente, es la alternativa más conveniente para resolver posibles conflictos de forma rápida, económica, confidencial y sin asumir riesgos ya que:

  • No implica riesgo ni renuncia a ningún derecho.
  • Ayuda a mantener las relaciones comerciales entre las partes.
  • En controversias internacionales reduce las dificultades de entendimiento por razones culturales o idiomáticas.
  • Nadie impone la solución y todas las partes ganan.
  • No impide a las partes iniciar un arbitraje o pleito judicial una vez finalizada la mediación sin acuerdo.

¿Qué soporte legal tiene la mediación?

El marco jurídico vigente sobre mediación civil y mercantil en España es el siguiente:

  • Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo, sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles.
  • Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles.
  • Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la ley 5/2012 de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles.

¿Pueden las partes temer que en la mediación se les imponga un acuerdo desfavorable para ellas? 

En la mediación, las partes intentan llegar a un acuerdo por sí mismas con la asistencia de un mediador. Por lo tanto, a diferencia de lo que ocurre en otras vías de resolución de conflictos, esta posibilidad no puede plantearse en mediación ya que si el acuerdo no gusta a alguna de las partes, simplemente, no hay acuerdo.

¿Qué ocurre si acudo a una mediación y no logro alcanzar un acuerdo? 

En ese caso, podrá defender sus derechos bien acudiendo a un proceso arbitral, si lo ha pactado con la contraparte o en su defecto acudir a los tribunales ordinarios de justicia. Es de resaltar que un porcentaje no desdeñable de negociaciones con mediación que no finalizan con un acuerdo son reiniciadas con posterioridad, finalizando en acuerdo. 

¿Qué función tiene el mediador en el procedimiento?

El mediador es un canalizador del procedimiento de mediación, no juzga ni hace juicios de valor. Establece un clima de negociación que facilita la comunicación entre las partes y ayuda a que éstas exploren sobre posibles puntos de acuerdo. Por ello, en muchos casos, la mediación se entiende como una negociación asistida.

Su principal función es intervenir en la resolución de conflictos, propiciando el entendimiento de las partes y la consecución del acuerdo, bajo un pacto de estricta confidencialidad.

Cuánto dura un procedimiento de mediación?

No hay un plazo de duración determinado. Cada proceso tendrá una duración de acuerdo a la complejidad y cuantía de la controversia. Aunque es difícil de generalizar, la experiencia indica que, una vez iniciada, las mediaciones suelen finalizar en pocas sesiones.

¿Puedo abandonar una mediación?

Uno de los pilares sobre los que se asienta la mediación es la voluntariedad de las partes de querer negociar y resolver el conflicto. Por tanto, se podrá abandonar el procedimiento de mediación en el momento en que así se desee sin perder el derecho ni la posibilidad de acudir a los tribunales en la defensa de sus intereses.

¿Qué es la sesión informativa?

La primera sesión a la que se convoca a las partes se denomina sesión informativa y su único objetivo es informar a las partes sobre la mediación, los pasos a dar, los documentos y efectos que implica. Normalmente se explica a las partes todo lo relativo a la dinámica de las sesiones.

¿Qué es la sesión constitutiva?

Cuando las partes se ven preparadas para afrontar un proceso de mediación, y con posterioridad a la sesión informativa, el mediador prepara el ACTA DE CONSTITUCIÓN DE LA MEDIACIÓN, donde se identifica a las partes, al mediador y el asunto que les ha llevado a la mediación. La mediación es siempre voluntaria, y cada uno es libre de acudir o no a las sesiones una vez constituida la mediación.

El documento firmado no tiene efectos vinculantes a nivel judicial, aunque sirve para acreditar que se ha tratado de llegar a un acuerdo previo a la vía judicial de manera amistosa.

La inasistencia a una sesión sin justificación da lugar a la terminación de la mediación.

¿Cuál es la dinámica de una sesión de mediación?

Las sesiones propiamente dichas de mediación tienen una duración aproximada de una hora y media hasta dos horas. Más tiempo sería desgastante para las partes y para el conflicto. Normalmente se identifica el problema que ha llevado a las partes a buscar la ayuda del mediador. El mediador se encarga de que la sesión transcurra en orden y evitando escalar el conflicto. Se hacen propuestas, con el empleo de técnicas como listas, lluvia de ideas, mediación de mínimos, etc… Se puede ir redactando el documento de posible acuerdo durante el transcurso de las sesiones, o fijar los puntos donde puede llegarse fácilmente a un acuerdo y los puntos más difíciles para pactar sobre ellos.

¿Qué validez tiene un acuerdo de mediación?

El acuerdo logrado en mediación tiene plena eficacia legal. Además puede ser elevado a escritura pública si las partes lo desean y ganar así fuerza ejecutiva con lo que se equipara a una sentencia. En cualquier caso, constituye un contrato y tiene fuerza de ley entre las partes.

En la mediación, lo habitual es que las partes cumplan lo acordado, por tratarse de un sistema autocompositivo, es decir que las partes son las que han intervenido personalmente, con la ayuda del mediador, en la conclusión del acuerdo, a diferencia del juicio, en que la solución viene impuesta por un tercero (juez) a través de una sentencia que  no siempre es aceptada por la parte “derrotada”,  por lo que el ganador  tiene que recurrir muchas veces a otro procedimiento judicial de ejecución de sentencia.